La Selección Colombia debutó con una victoria 3-1 sobre Uzbekistán en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, pero más allá del resultado y los tres puntos que sumo la selección, hubo un protagonista que se robó la atención de propios y extraños: la afición colombiana.
Más de 80.000 seguidores de la Tricolor colmaron las tribunas del estadio Azteca y transformaron el escenario en una auténtica fiesta amarilla. Desde horas antes del compromiso, miles de hinchas recorrieron las calles de Ciudad de México con banderas, camisetas, instrumentos musicales y cánticos que anunciaban la presencia colombiana en una de las plazas futbolísticas más emblemáticas del mundo.
Durante los 90 minutos, el apoyo fue incondicional. Los tradicionales cantos de aliento acompañaron cada jugada de la Selección y crearon una atmósfera que llamó la atención de medios internacionales, aficionados de otras nacionalidades y organizadores del torneo.
La denominada “ola amarilla” volvió a demostrar por qué es considerada una de las aficiones más fieles y apasionadas del planeta. Familias enteras, grupos de amigos y colombianos residentes en distintos países se dieron cita en México para acompañar al equipo dirigido por Néstor Lorenzo en su debut mundialista.
La celebración no se limitó al estadio. En parques, plazas, restaurantes y puntos de encuentro de la capital mexicana, los colores amarillo, azul y rojo dominaron el paisaje durante toda la jornada. La música, los bailes y la alegría característica de los colombianos convirtieron el debut de la Selección en una verdadera fiesta cultural.
El triunfo conseguido por Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jaminton Campaz sirvió como recompensa para una afición que nunca dejó de alentar. Sin embargo, el mensaje que dejó la jornada fue mucho más allá de los tres puntos: Colombia volvió a demostrar que cuando juega la Selección, millones de corazones se movilizan dentro y fuera del estadio.
Con apenas una fecha disputada, la presencia colombiana ya se hace sentir en el Mundial. La ola amarilla no solo acompañó a la Tricolor en su debut; también dejó claro que está dispuesta a convertir cada partido en una fiesta y cada estadio en una extensión de su hogar.




