Adriana Torres Mansilla, experta en Odontología, ha ideado un nuevo biomaterial para regenerar el tejido óseo dental tras una extracción, utilizando membranas de cáscara de huevo. Esta investigadora descubrió que estas membranas estimulan el crecimiento de sales de calcio, actuando de manera similar a los apatitos humanos, minerales naturales que favorecen el crecimiento óseo dental.
Su objetivo es prevenir la pérdida ósea después de una extracción, garantizando una mejor fijación de prótesis dentales al hueso maxilar.A diferencia de los injertos actuales, que suelen ser caros y de origen animal o sintético, el biomaterial de Torres Mansilla es más económico y sostenible, ya que utiliza residuos de cáscara de huevo. Según la investigadora, estos minerales esenciales, conocidos como tejidos biominerales, son cruciales para el soporte y movimiento de los seres vivos.
La cáscara de huevo, un material cristalino, puede inducir la formación mineral en el hueso.El biomaterial desarrollado combina membranas de cáscara de huevo con nanocristales de apatito. Esta combinación favorece la formación de nuevo tejido óseo y mejora la fijación de prótesis dentales. La membrana de cáscara de huevo contiene mamilas especializadas donde comienza el crecimiento de cristales, aprovechando su capacidad para formar minerales como el apatito.Para diseñar el biomaterial, Torres Mansilla utilizó el método de cristalización por difusión de vapor. Se colocaron trozos de membrana de cáscara de huevo en un dispositivo llamado “seta de cristalización”, junto con una solución de carbonato amónico, calcio y fosfato.
Esta interacción produce los primeros núcleos de cristal en la membrana.Este biomaterial se considera “biomimético”, ya que imita las estructuras y propiedades naturales del cuerpo humano. Torres Mansilla resalta la importancia de su propuesta, dado que los materiales convencionales en odontología suelen ser polímeros o elementos no presentes naturalmente en el cuerpo humano.
Se realizaron pruebas de biocompatibilidad y diferenciación con células mesenquimales humanas, demostrando que la membrana recubierta con apatito es biocompatible. Tras finalizar la fase de desarrollo, se llevarán a cabo pruebas adicionales para validar la eficacia y seguridad del biomaterial en condiciones simuladas, con planes de realizar ensayos en modelos animales y, posteriormente, en ensayos clínicos con humanos.




