Los delitos cibernéticos en Colombia han dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en una amenaza creciente que afecta a millones de ciudadanos, empresas y entidades públicas. Cada vez son más los fraudes electrónicos, robo de datos personales y ataques a infraestructuras críticas, en medio de una creciente digitalización de servicios públicos y privados.
Los ataques no solo van dirigidos a usuarios comunes, sino también a instituciones financieras, hospitales y plataformas educativas. Modalidades como el phishing, el ransomware y el uso malicioso de inteligencia artificial están en auge.
Andrea Álvarez, especialista en finanzas personales, habló en los micrófonos de Santoto Stereo e indicó que los delitos cibernéticos, también conocidos como ciberdelitos o delitos informáticos, son actos ilegales cometidos mediante el uso de tecnologías de la información y las comunicaciones, especialmente internet, computadoras y dispositivos móviles.
Entre los casos más frecuentes se encuentra el engaño a ciudadanos a través de mensajes de texto, en los que solicitan entrar a enlaces con el fin de robar datos personales y hackear redes sociales o cuentas bancarias.
Álvarez señaló que esta modalidad es una de las más usuales y advierte que muchas víctimas no denuncian por desconocimiento o temor. Asimismo, recomienda a los ciudadanos verificar la autenticidad de los mensajes que reciben, no compartir información confidencial por redes sociales o correo electrónico, y utilizar contraseñas seguras y autenticación en dos pasos.
Colombia enfrenta el reto de equilibrar la protección ciudadana con el desarrollo tecnológico. El crecimiento de los delitos cibernéticos ha evidenciado la necesidad de fortalecer la seguridad digital sin frenar la innovación ni el acceso a las nuevas tecnologías.




