En la Universidad Santo Tomás, la proyección social es un pilar esencial que complementa la formación integral junto con la docencia y la investigación. En el programa de Bioingeniería, este pilar se implementa a través del programa Bioingeniería con Corazón y la asignatura Responsabilidad Social desde la Bioingeniería, que los estudiantes cursan en quinto semestre. En ella, realizan prácticas con empresas, que a su vez, son proyectos integrados donde combinan sus conocimientos en fisiología, biomecánica, señales, sistemas digitales, taller de fabricación e investigación, permitiéndoles unir teoría, práctica y compromiso ético para generar un aprendizaje significativo y transformador.
Uno de los grupos desarrolla su práctica en la empresa C&D Bionics, donde están rediseñando un dispositivo de asistencia para perros con discapacidad visual. A través del diseño 3D, la fabricación y el ajuste estructural, los estudiantes mejoran la funcionalidad y comodidad del dispositivo; mientras que, mediante el análisis biomecánico y el procesamiento de señales, evalúan su efectividad observando la marcha, los ángulos articulares y los patrones de movimiento del animal. Este proyecto, que se enmarca en el programa de proyección social “Cuerpos en movimiento, diseñando e implementando la esperanza”, integra la técnica con la sensibilidad, demostrando que la bioingeniería también puede promover el bienestar y la inclusión de otras formas de vida.
En el Colegio Salesiano, otro grupo de estudiantes de bioingeniería aplica sus conocimientos en automatización y control para transformar un invernadero escolar en un sistema inteligente. Diseñan un mecanismo de riego automatizado con control de humedad, temperatura, gases y pH; recomiendan los cultivos más adecuados según las condiciones ambientales y construyen un biodigestor para producir fertilizante natural a partir de residuos orgánicos. Paralelamente, enseñan a los niños el proceso de siembra, crecimiento y cosecha, fomentando el aprendizaje científico desde la práctica. Este proyecto, alineado con el programa “Biotecnología casera para el hogar”, combina innovación tecnológica con educación ambiental, mostrando que la bioingeniería también puede sembrar sostenibilidad y conciencia ecológica en las nuevas generaciones.
Por su parte, un grupo de estudiantes realiza su práctica en la UTPC, donde apoyan a la Facultad de Medicina en el desarrollo de un simulador automatizado del proceso de parto, diseñado para reproducir los grados de giro y desplazamiento de la cabeza del bebé durante el nacimiento y las diferentes fases del trabajo de parto. El dispositivo integra motores de precisión, sistemas de control y programación electrónica, permitiendo simular movimientos realistas y seguros para la enseñanza clínica. Gracias a este proyecto, los futuros médicos pueden aprender y practicar de manera ética, segura y sostenible, comprendiendo la biomecánica del parto sin poner en riesgo pacientes reales. Esta iniciativa, vinculada al programa “Brigadas de salud comunitaria”, demuestra cómo la bioingeniería puede contribuir a la educación médica y a la calidad de la atención en salud, con una mirada ética y solidaria.
El servicio a la comunidad no siempre implica salir de la universidad; también puede comenzar dentro de ella, respondiendo a las necesidades internas de sus facultades y espacios académicos. En este sentido, un grupo de estudiantes de bioingeniería colabora con la Facultad de Cultura Física de la Santoto en el desarrollo de un zapato inteligente equipado con sensores capaces de registrar aceleración, velocidad angular, orientación espacial y presión plantar. Este dispositivo permite analizar la marcha, el tipo de pisada y la distribución de la presión en distintas fases del movimiento, aportando información útil para prevenir lesiones, corregir patrones de movimiento y optimizar el rendimiento físico. Este proyecto, también enmarcado en “Cuerpos en movimiento”, refleja que el servicio y la proyección social pueden ejercerse desde la propia universidad, cuando se trabaja por el bienestar físico y la salud de la comunidad académica.




