¡Columnistas Tomasinos!No te pierdas ni una sola palabra de lo que escriben Leer más

Columnistas

El amor y la salud académica

3 Mins leída

No hay sentimiento más puro que el amor, y lo maravilloso es que está presente en todos los aspectos de nuestra vida. El amor entre familias, amigos, mascotas, plantas es algo que se presenta a diario, sin embargo, a nivel de pareja se presentan algunos aspectos en específico, los cuales son necesarios aclarar, ya que, hay un cambio significativo en el comportamiento humano en referencia al enamoramiento y todo su proceso. Cambio que, de no ser manejado de manera asertiva, puede incidir en proyectos y/o metas de vida.

Comencemos por determinar qué es el amor, según (Martin J., et al 2012). “Es un sentimiento relacionado con el afecto y el apego resultante y productor de diversas emociones, experiencias y actitudes” en este sentido, el enamoramiento tiene unas fases las cuales inciden en el comportamiento cotidiano.

Fase uno: el enamoramiento, en ocasiones sentimos que está vinculado al corazón y a sensaciones en nuestro estómago, las llamadas mariposas, sin embargo, esta situación tiene un efecto directo en nuestro sistema nervioso central, generando la activación de algunas hormonas como la dopamina, norepinefrina, oxitocina y serotonina, (la química del amor) las cuales tienen unas respuestas a nivel comportamental relacionadas con: la felicidad, el placer y el cariño, que nos llevan a pensar e idealizar que esa persona de la cual nos estamos enamorando, será la única y para el resto de nuestras vidas.

Fase dos: el amor, se da cuando las hormonas expuestas anteriormente se encuentran en su punto máximo, es el momento de pensar, dado que al parecer en una de las fases más bonitas y únicas, comienzan a darse algunos aspectos relacionados con exigencias en determinadas acciones que esperamos se den por parte de la otra persona, las cuales pueden llegar a tornarse impositivas, tales como, prohibiciones de compartir con amigos, críticas en la manera de vestir, restricciones en actividades que generalmente realizabas, entre otras. Y es justo en ese momento donde esto comienza a invadir ese amor y comienza a darse poco a poco la siguiente etapa.

Fase tres: El desamor. El cual se da cuando hay conductas negativas, repetitivas o monótonas, las cuales comienzan a generar conflictos entre la pareja. En esta etapa, una de las partes comienza a sentir inconformismo frente a las acciones del otro, tomando decisiones de poner fin a la relación sentimental, ya que no hay una comunicación efectiva y las dinámicas que se llevaban a cabo como pareja ya no le satisfacen.

Por lo anterior, hay una afectación directa a nivel emocional y a su vez en los procesos académicos, ya que no hay una atención efectiva ante las posibles metas académicas establecidas antes de la fase del enamoramiento, viéndose ello reflejado en el rendimiento académico, ausentismo por consumo de alcohol, sustancias psicoactivas, salidas reiterativas, entre otros motivos, dejando de lado las actividades académicas y la asistencia regular a clases. Fase que denominaremos en nuestro ámbito universitario la presunta tusa.

Pero no podemos satanizar el amor, existen parejas que se benefician de sus relaciones sentimentales las cuales se convierten en aspectos positivos para el avance académico, ya que generan un enriquecimiento emocional promoviendo la tranquilidad, dándose en ocasiones un apoyo importante viéndose reflejado en el rendimiento académico y favoreciendo así su objetivo de vida.

Para tener relaciones sentimentales que sean sanas y que brindan tranquilidad, queremos dar algunos tips que se pueden tener en cuenta. Lo primero es pasar tiempo de calidad, no es necesario estar con nuestras parejas todo el tiempo ya que en ocasiones se necesitan momentos donde se extrañe a la otra persona y se aprovechen los tiempos al estar juntos. Lo siguiente es la comunicación efectiva mediada por el respeto mutuo, una comunicación centrada en entender las necesidades de la otra persona y buscar un punto de equilibrio en el que las dos personas se sientan cómodos y libres de expresarse. Por último, cuidado con dar tú 100%. En ocasiones intentamos dar lo mejor de nosotros mismos, llegando a asumir situaciones que no nos corresponden, como el cuidado del otro encargándonos de su bienestar, y de esta manera damos todo de nosotros, sin embargo, cuando llega la etapa del desamor, nos sentimos a la deriva y es necesario reconstruirnos.

Finalmente, el amor más importante que debemos sentir y por quién debemos darlo todo es por nosotros mismos. Cuando nos damos la importancia suficiente, nos reconocemos, sabemos lo que queremos y hacia dónde vamos, podemos tener la posibilidad de elegir personas con quienes compartir esas experiencias de vida y sentirnos más a gusto. Es importante saber utilizar los beneficios del amor en nuestra vida académica para hacer más gratificante nuestro tiempo en la Universidad.
Luis Eduardo Piña Jiménez
Profesional Soporte UDIES

Foto del avatar
3 noticias

Sobre el autor
Licenciado en Psicopedagogía de la UPTC, candidato a Magister en Pedagogía de la Universidad Santo Tomás seccional Tunja, con 7 años de experiencia en el sector educativo en áreas relacionadas con orientación educativa y docencia.
Artículos
Noticias relacionadas
Columnistas

Me fui para encontrarme: lo que un intercambio académico cambió en mí

Hay decisiones que no parecen tan grandes en el momento en que se toman, pero que terminan cambiándolo todo… e…
Columnistas

¿Para qué poetas en tiempos de penuria?

La pregunta fue formulada por el poeta alemán Friedrich Hölderlin en la elegía Pan y vino hacia 1801. Aunque surge…
Columnistas

Muros invisibles: El diseño urbano como herramienta de segregación social 

¿Alguna vez se ha detenido a observar por qué los bancos de un parque tienen divisiones metálicas en el medio…
Recibe nuestras últimas noticias en tiempo real

mantente informado sobre lo que sucede en la U y fuera de la U

Desarrollado por Universidad Santo Tomás Seccional Tunja. © todos los derechos reservados