¡Columnistas Tomasinos!No te pierdas ni una sola palabra de lo que escriben Leer más

Columnistas

El comercio mundial hoy: la guerra de aranceles de Donald Trump

4 Mins leída

Las medidas tomadas por el Presidente Donald Trump de los Estados Unidos, sobre los aranceles aplicados a los productos importados que ingresan al territorio americano, son vistas como una nueva política proteccionista, la cual, en los negocios internacionales no se presentaba hace décadas. Estados Unidos se ha caracterizado por ser el país que realiza mayor cantidad de importaciones, desde productos como alimentos frescos hasta alta tecnología. En este caso, nos podemos preguntar, ¿Qué busca Trump con estos aranceles? ¿Quiénes van a ser los más afectados? ¿Para Colombia, esto es un beneficio o una desventaja?

Si pensamos en el mercado productivo de los Estados Unidos, es importante recordar la pérdida de competitividad de su industria nacional. La mayor parte de los bienes y servicios que se producían en el territorio americano, en la actualidad se producen fuera de sus fronteras. Por otro lado la mano de obra local, que en la década de los 50’s 60´s época dorada (in the USA), perdió toda su oportunidad y posibilidad de seguir aportando su conocimiento y capacidad en la producción, la cual comenzó a migrar hacia los denominados tigres asiáticos o cuatro dragones (Taiwán, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong), (China, India, Latinoamérica, entre otros). Estos países, ofrecían mano de obra calificada, materia prima a bajo costo y lo más importante, productos con una excelente relación calidad-precio y tiempos de entrega con una logística de distribución efectiva.

Para responder las preguntas, es importante entender que el objetivo de Donald Trump, es reactivar la industria nacional, sin embargo, cuenta con una gran dificultad y es la de enseñar de nuevo a una cultura americana que no quiere trabajar en actividades como operarios en las fábricas los cuales consideran ya trabajos de bajo nivel e ingresos mínimos; actividades que en su mayoría son realizadas por los migrantes quienes han sido retornados a sus países de origen, quedándose la economía sin mano de obra para trabajar en los cultivos, construcción y actividades de gran carga física, actividades que no son realizadas por los nacionales. De igual forma, los salarios de los nativos americanos, superan por mucho los salarios mínimos en el resto del mundo haciendo que el local exija un ingreso acorde con el nivel de vida al cual está acostumbrado.

En segundo lugar, desde mi punto de vista, quienes piensan que los más afectados son los exportadores a Estados Unidos están equivocados, esto es un riesgo para algunos sectores, pero se convierte también en una oportunidad para otro; un ejemplo en las tarifas de aranceles (aclarando a nuestros lectores que el arancel es el impuesto que un producto debe pagar al ingresar a un mercado internacional, con el fin de proteger las economías y empresas locales) es el mercado floricultor, donde Colombia tiene una posición relevante, la que puede ser comparada con el mercado de Holanda (el primer exportador mundial), quien según la negociación en la guerra de aranceles podría quedar con un impuesto más elevado para exportar sus flores a Estados Unidos, lo cual nos haría más competitivos como potencial exportador de rosas, claveles y crisantemos entre otras flores. Es cierto que nuestras flores antes de la decisión tenían un 0 % de arancel gracias al TLC (Tratado de libre comercio), sin embargo, en la actualidad estamos en el 10% al igual que Países Bajos, con la diferencia de que Colombia tiene una logística catalogada como excelente y con menos distancia, días de entrega y cadena de distribución directa.

Frente a las oportunidades en otros mercados es una alternativa, claro está que un nuevo mercado es imposible lograrlo de un día para otro, es una labor que puede tomar años de confianza, trabajo diplomático y de negociación, por tal razón existen varios sectores económicos exportadores colombianos que dependen en su totalidad del mercado de Estados Unidos. Es así como esta guerra de aranceles depende mucho de la capacidad de negociación que tenga cada país frente a un radical, terco e imponente presidente como lo es Donald Trump, lo que si es cierto es que va a ser un periodo de tensión, de inteligencia de nuestros representantes y su gestión diplomática para lograr que el TLC (Tratado de libre comercio) con Colombia vigente el cual tiene un listado grande de productos nacionales con un 0 % de arancel a los Estados Unidos, puedan mantener las preferencias y no llegar a ser poco competitivos en ese mercado.

Para concluir, para nadie es un secreto que Trump busca en el fondo frenar la estampida China de millones de bienes y servicios que invaden no sólo el mercado americano sino también del mundo, muchos de ellos vendidos con una estrategia de Dumping, (práctica comercial desleal donde se exporta un bien y se vende por debajo del costo de producción). Por tal razón, Trump ha colocado aranceles de más del 145% a un sinnúmero de productos Chinos, generando una necesidad del gobiernode Jinping, a proponer una negociación con el gobierno americano, ya que de 5 productos en las bolsas de los americanos muy seguramente los 5 son de origen Chino.

Asimismo, otro tema que puede ser una discusión más álgida que de alguna forma está ligada a la guerra de aranceles, es la posición frente a los migrantes, quienes al final son consumidores en su país en crisis de valores y con un ritmo de vida capitalista, consumista y un apoyo fundamental para sus actividades laboradas mal catalogadas por algunos de bajo nivel. Esperemos que sucederá en próximos días con las diferentes mesas de negociación y que, para el caso colombiano, no se deje de lado una tradición y experiencia negociadora en manos de altos directivos que no cuentan con la formación y capacidad para hacer fructíferas las oportunidades de nuestros empresarios colombianos que han luchado muchos años para acceder al mercado internacional y en especial al de los Estados Unidos con nuestras flores llenando corazones en San Valentín y nuestros aguacates en las salas de TV durante el super bowl cada año.
Susana Jimena Barreto Bedoya
Docente Negocios Internacionales

Foto del avatar
2 noticias

Sobre el autor
Doctora en Gerencia Pública y Política Social UBC, Master Executive en Gestión de Marketing de la Escuela de Organización Industrial de Madrid EOI España; Especialista en Gerencia de Publicidad de la Universidad Jorge Tadeo Lozano; Profesional en Relaciones Internacionales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.
Artículos
Noticias relacionadas
Columnistas

Me fui para encontrarme: lo que un intercambio académico cambió en mí

Hay decisiones que no parecen tan grandes en el momento en que se toman, pero que terminan cambiándolo todo… e…
Columnistas

¿Para qué poetas en tiempos de penuria?

La pregunta fue formulada por el poeta alemán Friedrich Hölderlin en la elegía Pan y vino hacia 1801. Aunque surge…
Columnistas

Muros invisibles: El diseño urbano como herramienta de segregación social 

¿Alguna vez se ha detenido a observar por qué los bancos de un parque tienen divisiones metálicas en el medio…
Recibe nuestras últimas noticias en tiempo real

mantente informado sobre lo que sucede en la U y fuera de la U

Desarrollado por Universidad Santo Tomás Seccional Tunja. © todos los derechos reservados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *